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Mucho más que una feria: así se viven los dos días del ExpoCongreso

Mucho más que una feria: así se viven los dos días del ExpoCongreso

Quien acude por primera vez al ExpoCongreso de Juego – Luis Escribano suele descubrir muy pronto que no está ante una feria convencional. La actividad comercial es intensa, las reuniones se suceden y las novedades ocupan buena parte de la atención, pero el ambiente conserva una cercanía poco habitual en encuentros de esta dimensión.

Durante dos jornadas, el Palacio de Congresos y Exposiciones de Torremolinos se transforma en un espacio donde coinciden empresarios, equipos comerciales, fabricantes, distribuidores, proveedores tecnológicos, asociaciones profesionales, representantes institucionales y medios especializados. Cada uno llega con sus propios objetivos, aunque todos comparten una misma realidad empresarial y un conocimiento profundo del sector.

El resultado es una experiencia especialmente dinámica. Se muestran productos, se analizan cambios regulatorios, se retoman conversaciones pendientes y surgen nuevas oportunidades de colaboración. Todo ocurre dentro de un formato pensado para favorecer el contacto directo y aprovechar al máximo el tiempo de quienes se desplazan hasta Torremolinos.

La llegada: acreditarse y entrar en el ritmo del encuentro

La jornada comienza con la llegada de los visitantes profesionales al Palacio de Congresos y Exposiciones. Tras acceder con su acreditación, el asistente entra directamente en un entorno ya preparado para la actividad empresarial.

Desde los primeros minutos se percibe el carácter del evento. Los equipos de las empresas expositoras reciben a clientes y colaboradores, se producen los primeros reencuentros y comienzan las conversaciones informales que, con frecuencia, terminan dando paso a reuniones más concretas.

Para quienes ya han asistido en otras ocasiones, la llegada tiene también un componente de familiaridad. Muchos profesionales se conocen desde hace años y aprovechan la convocatoria para volver a verse después del verano. Para el visitante nuevo, en cambio, el recorrido inicial permite obtener una visión amplia del mercado y reconocer en un solo espacio a buena parte de sus protagonistas.

La edición de 2026 se celebrará los días 16 y 17 de septiembre, con la exposición abierta de 10:00 a 18:00 horas durante ambas jornadas. 

Una exposición pensada para conversar

La zona expositiva es el centro de buena parte de la actividad. Los estands no funcionan únicamente como escaparates, sino como lugares de trabajo, demostración y conversación.

En ellos, los visitantes pueden conocer nuevas máquinas, comprobar el funcionamiento de soluciones tecnológicas, consultar servicios especializados y hablar directamente con las personas responsables de cada propuesta. La cercanía con los equipos comerciales y técnicos permite plantear preguntas concretas y analizar cada producto desde la perspectiva real del negocio.

Para una empresa operadora, esta posibilidad resulta especialmente valiosa. La elección de una máquina, un sistema de gestión, una solución de cobro o un servicio técnico requiere valorar rentabilidad, fiabilidad, mantenimiento, facilidad de uso y adaptación al tipo de establecimiento. El ExpoCongreso permite concentrar muchas de esas consultas en una misma visita.

La exposición reúne perfiles empresariales muy distintos. Junto a fabricantes de máquinas para hostelería y salones, participan compañías dedicadas al software, la gestión del efectivo, los medios de pago, el control de accesos, los sistemas cashless, los recambios, el equipamiento recreativo y otros servicios vinculados a la operativa diaria.

Esta diversidad hace que el recorrido de cada asistente sea diferente. Algunos llegan con reuniones ya concertadas. Otros prefieren recorrer los estands, observar las novedades y detenerse allí donde encuentran una solución de interés.

Producto que se puede ver, probar y explicar

Uno de los principales atractivos del encuentro es la presentación directa de producto.

Las empresas expositoras aprovechan Torremolinos para mostrar lanzamientos recientes, anticipar novedades o acercar al mercado soluciones que necesitan una explicación detallada. En muchos casos, el valor de la presentación reside precisamente en poder ver el funcionamiento del producto y conversar con el equipo que lo ha desarrollado o comercializa.

La demostración presencial permite ir más allá de una ficha técnica. El operador puede comprobar dimensiones, acabados, mecánicas, posibilidades de integración y características del servicio asociado. También puede contrastar la información con otros profesionales y valorar con mayor criterio la utilidad de cada propuesta.

Durante las dos jornadas, el visitante encuentra desde máquinas recreativas y deportivas hasta soluciones de análisis de datos, sistemas de admisión, herramientas de fidelización, cajeros, medios de pago y servicios orientados a mejorar el control y la eficiencia de los establecimientos.

El propio contenido de las notas publicadas para la edición de 2026 muestra esa amplitud: las empresas confirmadas representan áreas como fabricación, distribución, software, gestión de salas, cashless, control de acceso, servicio técnico y equipamiento para hostelería y salones. 

El Congreso, integrado en la actividad del día

Mientras la exposición mantiene su ritmo, la sala de conferencias acoge las sesiones del Congreso. No se trata de un programa separado del resto del evento, sino de una parte complementaria de la experiencia.

La primera jornada suele prestar especial atención a la actualidad normativa y a la relación entre el sector y las administraciones públicas. La participación de reguladores autonómicos permite abordar cuestiones que afectan directamente a las empresas: evolución de la regulación, criterios administrativos, situación de los distintos territorios y desafíos compartidos.

La inauguración institucional y las mesas de análisis ofrecen un marco formal para escuchar distintas perspectivas y conocer de primera mano la visión de quienes tienen responsabilidades públicas en materia de juego.

Estas sesiones conviven con la actividad comercial. Muchos asistentes alternan su presencia en la sala de conferencias con las visitas a los estands, organizando su agenda según los asuntos tratados y las reuniones previstas.

En la segunda jornada, el programa suele abrirse a contenidos de carácter empresarial, económico o social. A lo largo de las distintas ediciones han participado profesionales procedentes del periodismo, la economía, la divulgación y el mundo de la empresa, aportando reflexiones útiles para quienes dirigen compañías y deben interpretar un entorno cada vez más cambiante.

De este modo, el Congreso no interrumpe la feria: la completa. Ofrece una pausa para escuchar, analizar y poner en perspectiva los asuntos que después continúan comentándose en los pasillos y estands.

El valor de las conversaciones sin agenda

No todo lo importante está programado.

Una parte esencial del ExpoCongreso se produce en los encuentros espontáneos. Empresarios que coinciden durante una visita, proveedores que saludan a antiguos clientes, responsables comerciales que presentan a dos profesionales con intereses comunes o compañeros de distintas provincias que comparten impresiones sobre la situación del mercado.

Estas conversaciones forman parte de la utilidad real del evento. En un sector donde la confianza, la experiencia y la relación personal tienen un peso considerable, disponer de tiempo para hablar cara a cara sigue siendo fundamental.

Algunas reuniones sirven para cerrar operaciones. Otras permiten iniciar contactos que madurarán más adelante. También hay conversaciones destinadas simplemente a intercambiar información, conocer cómo está funcionando un producto o comprender mejor las necesidades de una zona concreta.

El ExpoCongreso favorece este tipo de relación porque concentra en dos jornadas a un número elevado de profesionales que comparten actividad, clientes y retos. Esa concentración multiplica las posibilidades de encuentro y hace que cada desplazamiento pueda aprovecharse de forma especialmente productiva.

Un servicio de catering integrado en la exposición

El ritmo comercial se mantiene a lo largo del día y la organización procura que los asistentes puedan continuar su agenda sin necesidad de abandonar la zona expositiva.

El servicio de catering se distribuye por los stands, atendido por camareros que recorren el espacio durante las dos jornadas. Esta fórmula facilita que visitantes y expositores puedan hacer una pausa, conversar con mayor tranquilidad y continuar después con sus reuniones.

Más allá de su función práctica, el catering contribuye al ambiente del encuentro. Muchas conversaciones se prolongan de forma natural mientras se comparte un aperitivo, y los momentos de descanso se convierten también en oportunidades para estrechar relaciones.

Este detalle resume bien la filosofía del evento: mantener un funcionamiento profesional y eficiente, pero sin perder el trato cercano que distingue a la convocatoria.

Después de la exposición, la relación continúa

La actividad no siempre termina cuando cierran los stands.

En torno al ExpoCongreso se celebran encuentros sociales que permiten continuar las conversaciones en un contexto más relajado. Entre ellos, la cena oficial ocupa desde hace años un lugar destacado y se ha convertido en uno de los momentos más esperados por buena parte de los asistentes.

La edición de 2026 volverá a contar con este encuentro en el Hotel MS Amaragua de Torremolinos, con el apoyo de MERKUR DOSNIHA como patrocinador. La propia Organización lo presenta como una ocasión para compartir experiencias, reencontrarse y reforzar el sentimiento de pertenencia a una misma comunidad profesional. 

Este tipo de actos cumple una función importante. Permite que las relaciones iniciadas durante la jornada comercial continúen en un ambiente más distendido, sin perder su carácter profesional.

Para muchas empresas, estos momentos ofrecen la posibilidad de conocer mejor a clientes y colaboradores, comentar proyectos con mayor calma y consolidar vínculos que después tendrán continuidad durante el año.

La segunda jornada: nuevas reuniones y decisiones pendientes

El segundo día comienza con una dinámica distinta.

Los asistentes ya han realizado una primera toma de contacto, han identificado las novedades más relevantes y suelen regresar con una agenda más concreta. Es el momento de profundizar en determinados productos, resolver dudas, mantener reuniones que no pudieron celebrarse durante la primera jornada o volver a un estand para avanzar en una posible decisión.

También llegan visitantes que concentran su asistencia en el jueves, atraídos por el programa congresual o por reuniones específicas. Esto mantiene la actividad hasta las últimas horas y permite que las empresas expositoras continúen atendiendo contactos de interés.

La mañana se combina habitualmente con una conferencia de carácter empresarial o divulgativo y, posteriormente, con el acto de clausura. Sin embargo, el cierre institucional no supone el final inmediato de la actividad comercial.

Tras la clausura todavía queda tiempo para recorrer la exposición, despedirse de los equipos y completar las últimas visitas antes de que termine la jornada.

Negocio, conocimiento y convivencia profesional

La experiencia del ExpoCongreso se entiende mejor cuando se contemplan todas sus partes de forma conjunta.

La exposición permite conocer productos y servicios. El Congreso aporta análisis y contexto. La presencia institucional refuerza el diálogo con las administraciones. Los encuentros sociales facilitan relaciones más cercanas. Y las conversaciones informales conectan todos esos elementos.

Ese equilibrio explica por qué el evento resulta útil para perfiles empresariales tan diferentes. El operador encuentra soluciones para su actividad. El fabricante presenta producto y escucha al mercado. El distribuidor fortalece su red comercial. El proveedor tecnológico muestra herramientas que pueden mejorar la gestión. Las asociaciones trasladan inquietudes y las administraciones conocen de cerca la realidad empresarial.

Todo sucede dentro de un formato concentrado, que permite aprovechar dos días sin convertir la experiencia en una sucesión impersonal de visitas.

Dos días para tomar el pulso al sector

Los próximos miércoles 16 y jueves 17 de septiembre de 2026, el Palacio de Congresos y Exposiciones de Torremolinos volverá a reunir a los profesionales del juego recreativo.

Quienes asistan encontrarán una exposición activa, un programa congresual conectado con la actualidad, presencia institucional, atención directa por parte de las empresas y numerosos espacios para el encuentro profesional.

Para quienes todavía no conocen el ExpoCongreso, la mejor forma de comprenderlo es vivirlo: recorrer sus estands, escuchar a los reguladores y ponentes, hablar con otros empresarios y comprobar cómo la actividad comercial y la cercanía pueden convivir con absoluta naturalidad.

Porque durante esos dos días, Torremolinos no es únicamente el lugar donde se celebra un evento. Es el lugar donde el sector trabaja, conversa y vuelve a encontrarse.

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